
La Enteritis felina infecciosa (FIE, por sus iniciales en inglés) también es conocida con los nombres de moquillo felino y panleucopenia. Se trata de una enfermedad viral que es mortal y puede contagiarse de un gato a otro. Esta enfermedad se caracteriza por la aparición de fiebre alta, pérdida repentina de peso, vómitos, deshidratación, diarrea y una intensa sed. Aunque no tienen porqué manifestarse todos estos sÃntomas, puede que solo se manifiesten alguno de ellos ante la presencia de este virus.
La Enteritis felina infecciosa no tiene cura, y la única forma que tenemos de luchar contra ella, es previniéndola antes de su aparición. ¿Cómo? Vacunando a nuestros gatos contra la enteritis felina cuando aún son muy jóvenes. El veterinario será quien determine la edad y el momento adecuado para aplicar esta vacuna.
Muchas veces hay que recurrir a análisis de sangre con el fin de poder diagnosticar y confirmar si el gato tiene esta enfermedad, y en el caso de tenerla, debemos advertir a los propietarios de otros gatos que han estado en contacto con el gato afectado.
Tenemos que asegurarnos de que todos los gatos de la casa esten vacunados contra esta enfermedad, porque de nada sirve que sólo uno de ellos tenga la vacuna. Desinfectar la cama, la caja de arena, el lugar en donde come y los bebederos que haya usado el gato enfermo con un antiséptico doméstico. Y por supuesto, no debemos traer a un gato nuevo a la casa hasta haber transcurrido al menos tres meses.

