Una leyenda budista sobre gatos

Leyenda budista sobre gatos

En el sureste asiático existía una rama del budismo que creía que cuando una persona que había alcanzado los máximos niveles de espiritualidad fallecía, su alma se albergaba en el cuerpo de un gato y permanecía de esta forma hasta que el animal moría. Sólo despues de esto, el alma de la persona podía ocupar un lugar eterno en el paraíso.

Leer másUna leyenda budista sobre gatos

La leyenda del gato sagrado de Birmania

El gato sagrado de Birmania posee unos hermosos ojos azules y sus cuatro patitas son totalmente blancas. Hay una leyenda en torno a esta raza de gato que pertenece al siglo IX, concretamente a la Edad Media y que se sitúa a la zona del sureste asiático que hoy corresponde a Myanmar, Tailandia y Camboya.

Esta zona se hallaba dividida por aquella época en distintos reinos y cada uno de ellos tenía en su centro un templo budista. En estos templos habitaban muchos gatos totalmente blancos, que según las creencias de la zona, encarnaban y protegían las almas de los sacerdotes muertos. Estos gatos recibían por supuesto un cuidado especial y también se creía que estos gatitos protegían los templos de los intrusos.

Leer másLa leyenda del gato sagrado de Birmania

La iglesia y los gatos: La inquisición

La iglesia y los gatos

Muchas personas no saben que el gato ha atravesado un largo camino para llegar a nuestros días, podríamos decir que es un gran sobreviviente, y ha pasado por injusticias y situaciones que también padecieron los humanos. Si bien en Egipto los gatos eran considerados Dioses, portadores de poderes divinos y defensores de sus bienes, existió un terrible período para la humanidad en la Edad Media llamado La Inquisición.

No solo las brujas eran perseguidas durante el período de la Inquisición, la Iglesia en la Edad Media comenzó una terrible persecución y aniquilación contra los gatos. Se los consideraba animales diabólicos, crueles y desleales, falsos y manipuladores, portadores de enfermedades y leales compañeros de las brujas. Miles de gatos fueron sacrificados de las formas más crueles, hervidos en agua, en aceite, quemados vivos en hogueras, arrojados desde lo alto de las iglesias en espectáculos públicos.

Leer másLa iglesia y los gatos: La inquisición